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Para escritores Proceso de escritura

Cómo escribir un libro (II): Planificación de la historia

¡Bienvenidos a la segunda parte de mi guía para principiantes sobre cómo escribir un libro!

En la primera parte, os hablé sobre lo que necesitáis para empezar a escribir un libro y el proceso previo de documentación. Si te lo perdiste, o simplemente te apetece volver a leerlo, haz click aquí.

En esta nueva entrada os hablaré del siguiente paso, la elaboración de la sinopsis. Porque para empezar a escribir necesitas saber de dónde vienes y a dónde vas, o dicho de otro modo, necesitas establecer el punto de inicio y el final de tu historia, así como el camino que discurre entre ambos. Pero no te agobies, porque esta primera sinopsis no es definitiva, con el paso del tiempo se irá transformando. Dicho esto, empecemos por el principio.

La tormenta de ideas

Seguramente, mientras llevabas a cabo el proceso de documentación, se te ocurrieron un montón de ideas que podrías añadir a la trama. Anota todas esas ideas en un cuaderno y no descartes ninguna, por ridícula que sea. Repasa los apuntes que has tomado durante la documentación, por si se te ocurre algo más que añadir. Fantasea despierto sobre ello, finge que vives en el mismo lugar que tus personajes y escribe absolutamente todo lo que se te venga a la cabeza.

Deja reposar el cuaderno unos días, pero no dejes de pensar en tu historia. Ella solita debería ir formándose en tu cabeza poco a poco, tu cerebro debería ir uniendo cabos sueltos hasta tener una secuencia casi completa de los hechos. Ahora es el momento de organizarlo, dar orden y pulirlo.

Presentación, desarrollo, nudo y desenlace

Ya nos lo enseñaron en el instituto y si lo hicieron, sería por algo. Cualquier narración, se extienda diez páginas o seiscientas, debe cumplir estas pautas: presentación de personajes, desarrollo de la trama, nudo o conflicto y desenlace o clímax.

Como su propio nombre indica, la presentación de personajes sirve para eso, para presentar los personajes al lector. Para situarlo dentro de la historia. Una mala presentación equivaldría a llevar a alguien en un coche con los ojos vendados y soltarlo en un sitio que no conoce, sin darle ninguna explicación al respecto. Sería muy diferente si a la pobre criatura le damos un mapa, una brújula y le explicamos cómo volver a casa. Pues en eso consiste la presentación, hay que dejarle claro al lector quiénes son los personajes, dónde están y por qué están ahí.

Antes de emplearnos en el desarrollo, recomiendo establecer el nudo. El conflicto o nudo es el gran obstáculo que deben superar los personajes protagonistas y a menudo, esto los cambia como personas. Hace que evolucionen. Es la zancadilla que nosotros, como autores, le ponemos a nuestros queridos personajes. Teniendo claro el nudo, es muy fácil establecer la sucesión de acontecimientos que nos lleva desde el estado inicial hasta el conflicto, es decir, el desarrollo de la trama.

Por último, nos queda la resolución del conflicto o clímax. Debemos determinar cómo se enfrentarán nuestros personajes al gran dilema que se les plantea, cómo lo resuelven finalmente y qué aprenden de ello.

Con todo esto en mente, debemos elaborar nuestra sinopsis, la que nos servirá de guía a lo largo del proceso de escritura del libro. Antes de continuar con el siguiente punto, me gustaría recomendaros la entrada que dedican en Literautas a Los puntos clave de una historia.

Línea del tiempo

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Ejemplo de linea temporal sobre el Iphone. Fuente: https://andresvasquez.files.wordpress.com

Por último, pero no menos importante, recomiendo encarecidamente que os creéis una linea temporal. Especialmente si hay saltos en el tiempo dentro de vuestra novela o si se trata de una novela histórica. Al principio podéis creer que lo tenéis todo bajo control, pero luego olvidaréis muchas cosas. Yo misma llegué a un punto en el que no recordaba la diferencia de edad entre los personajes protagonistas o cuánto tiempo había pasado desde que se habían conocido.

Resulta muy útil también para dar realismo a la obra. Una linea temporal nos ayudará a tener presente la estación del año o el clima. Resulta muy confuso que a lo largo de nuestra historia siempre sea verano o siempre esté lloviendo. La línea del tiempo constituirá una herramienta muy eficaz para que la historia avance a un ritmo correcto, no se estanque y fluya con naturalidad.

También nos ayudará a dividir la historia en capítulos. Atendiendo a los sucesos, podemos establecer separaciones que contengan más o menos la misma longitud y/o el mismo peso. Aunque no aconsejo aferrarse a esta primera división, siempre hay que permitir un mínimo de flexibilidad entre lo que hemos planificado y lo que realmente vamos a escribir.

***

¡Hasta aquí la segunda parte de mi guía para escribir un libro! Si te ha gustado, no olvides darle a me gusta o compartir, eso me motiva a seguir escribiendo. También puedes seguir el blog o suscribirte para estar al tanto de todas las novedades y en el futuro, planeo hacer algún tipo de regalo a mis suscriptores por correo. ¿Te lo vas a perder?

¡Gracias por leerme!

Continúa en: Cómo escribir un libro (III): Creación de personajes y escenario

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